Se estrenó anoche, con lleno total en la sala Homero César del Buono del Teatro Parroquial, “El Elegido”, protagonizada por Lucas Rubano y Juan Terán, con dirección de Dante Mazzeo.
Rubano y Terán, además de mostrar una memoria tremendamente prodigiosa, tienen una química entre sí que les permite jugar sobre el escenario y transmitir ese juego escénico al público que, como en otras oportunidades, se enganchó desde el primer parlamento y captó todo lo que se generó en esta trama impecablemente escrita.
Lucas Rubano interpreta a Juan, quien acaba de ser elegido Presidente de la Nación, y necesita del auxilio de un Psiquiatra para vencer un tic que complica su primera exposición en público, el primer mensaje a su pueblo.
Y ahí aparece la figura del profesional, encarnado por Juan Terán, para comenzar a desandar una serie de situaciones que entretienen y divierten mucho a la platea, y también la hacen pensar en varios pasajes con lo que se dice y se plantea.
La obra no decae en su ritmo en ningún pasaje, virtud innegable del talento que ya le conocemos a ambos actores, y de una dirección que ha priorizado la agilidad de secuencias y desplazamientos, sin perder de vista lo que el argumento pretende transmitir, que es más profundo de lo que superficialmente parece.

No tiene desperdicio el ida y vuelta del político y el Psiquiatra, y les sobran recursos a Lucas y Juan para enriquecer sus personajes con gestos, movimientos y expresiones que impactan de lleno en el espectador, como quedó demostrado en esta estupenda función de estreno.
Ladislao Mulassi contribuye con una labor excelente en luces y sonido, para que todo el producto sea imperdible, cautivante. Los efectos lumínicos permiten ambientar a la platea sin necesidad de otros recursos. Y también la ambientación del despacho presidencial está muy bien lograda.
Recomendamos absolutamente ver esta nueva realización de “El Teatrito”, no se arrepentirán y asistirán a una propuesta tan fresca como cargada de actuación teatral auténtica.
En la sala Homero César del Buono, una vez más, se honró a la risa, al teatro y a la vida, y el logro es el resultado de la conjunción de un director que tenía en claro lo que quería aprovechar del argumento, y dos protagonistas que, sencillamente, “la rompieron”.
Este domingo 25, el sábado 31 y domingo 1° de noviembre y el viernes 6 de noviembre, serán las próximas funciones a las 20,30 horas.










