Huyó de dos controles de tránsito y chocó al ultimo que lo intercepto para que se detuviera; ahora demanda al municipio por $130 millones

El conductor de una moto que fue chocó a un inspector de tránsito que lo interceptó para que se detenga e inició una demanda contra el municipio, por lesiones en sus miembros inferiores a raíz del accidente.

La víctima exige al municipio y al inspector una indemnización de 130 millones de pesos. También a la compañía aseguradora que tiene el municipio.

El hecho salió a la luz en estos días, pero ocurrió en agosto de 2024.

Según el registro fílmico, la moto escapa a un operativo de tránsito en Buenos Aires y Nueve de Julio.

En la imagen se ve a una inspectora intentando frenar el rodado, pero el motociclista esquiva a la funcionaria y continúa circulando por calle Buenos Aires.

A cien metros del lugar, en Perón y Salgado, frente al Banco Nación, hay una camioneta de tránsito municipal que percibe el intento de fuga.

El conductor del vehículo, que estaba frenado en la esquina, cuando la moto se está acercando acelera de golpe y le cierra el paso.

Incluso se observa en el video cómo el conductor de la camioneta dobla levemente en contramano por Buenos Aires, para evitar que el motociclista pueda escapar por Salgado.

Como consecuencia del hecho, el motociclista, como estaba en infracción en lugar de frenar, impacta con la parte trasera del vehículo y cae en forma violenta al piso. También iba otra persona con él en la parte de atrás.

La camioneta municipal, debido al impacto, queda a sólo un metro y medio de la vereda de la Plaza 1810, donde se observa cómo una nena de corta edad transita por el lugar y entra en shock cuando escucha o se percata del choque.

Lo tuvieron que llevar al Hospital

El motociclista quedó tendido en el piso debido a los golpes que sufrió en una de sus extremidades inferiores, y fue trasladado por la ambulancia de SAME al Hospital.

Allí se le efectuaron los estudios de rigor, que permitieron constatar la existencia de traumatismos en la rodilla, que la justicia calificó como “lesiones gravísimas”.

El dramático suceso pone sobre la mesa una problemática que escaló de manera preocupante en Lobos: la tensión constante en el tránsito vehicular y, en particular, el comportamiento respecto a las motocicletas que son capaces de chocar en lugar de frenar y mostrar su documentación.

Por un lado, resulta innegable la irresponsabilidad de quienes intentan evadir los controles policiales y municipales.

Escapar de un operativo de tránsito es una falta grave, una conducta desaprensiva que pone en riesgo tanto a los propios motociclistas como a la comunidad en general.

La falta de casco, la minoría de edad al volante y la fuga constante son situaciones que requieren firmeza y controles efectivos.

Sin embargo, la ley no se puede fiscalizar violando la ley. El accionar de las fuerzas de control jamás puede poner en riesgo la vida de las personas para evitar una falta administrativa.

Un inspector municipal no cuenta con la facultad ni la justificación para utilizar un vehículo de gran porte como proyectil o barrera, cruzar en contramano y poner en peligro a transeúntes e infractores por igual.

La búsqueda de orden en las calles no puede basarse en la improvisación ni en la violencia vial institucional, por eso el municipio solicitó la ordenanza para allanar y secuestrar los vehículos y parece que los concejales tienen cosas más importantes que hacer.

Mientras tanto los Inspectores son burlados por los que se dedican a alterar el orden y molestar a toda la población.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *